Francis Ligero (Málaga y Elche) procede de familia de tierras andaluzas, con raíces en Málaga y Jaén.  Animado por su padre, gran aficionado al flamenco, comienza a explotar su potencial y sus dotes de  músico y cantaor a la corta edad de 9 años, cuando junto a su hermano José Ligero, guitarrista Flamenco  crean su propia formación,  la cual les lleva a viajar  por toda Europa difundiendo  la Cultura Flamenca. Como consecuencia de estos viajes terminan por fijar  su residencia en Suiza cumpliendo los compromisos adquiridos en sus giras.
​Tras regresar a España, donde sigue formándose como músico autodidacta, a base de trabajo, dedicación  y amor al flamenco, Francis Ligero es reconocido por innumerables artistas y formaciones de renombre  nacional e internacional con las que trabaja y colabora, se pueden destacar sus colaboraciones con: Jorge  Pardo, Juan Ramírez, Celia Flores, Juan Habichuela, Frasquito, El niño de Elche, Carlos  Curro  Antonio y  Pepe Piñana-Pepín Salazar, Abdón Alcaraz, La Negra, Las Bautistas, Manuela Carrasco y Serge Dacosse entre otros artistas
Francis Ligero en la actualidad compagina  sus galas y actuaciones musicales con su actividad docente, la cual desarrolla en Gijón (Asturias) ciudad  en la que reside y en la que preside la Peña Flamenca ‘Cayos Reales’, asociación cultural sin ánimo de lucro constituida en Asturias con el objetivo de fomentar y promocionar el flamenco y el folclore dentro  de la Comunidad Autónoma del Principado, generando un conocimiento y motivación especial hacia el  flamenco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, según ha sido reconocido por la  UNESCO. Bajo su impulso, la Peña Flamenca ‘Cayos reales’ organizó a lo largo de 2014, con carácter solidario en apoyo de la Fundación Sandra Ibarra de Solidaridad Frente al Cáncer, dos ediciones de la  que ha de constituirse en una de sus actividades de referencia: el Festival de Flamenco en Asturias, evento que ha contado con el patrocinio entre otras entidades del Ayuntamiento de Oviedo y de  la Junta de Andalucía, por medio de su Consejería de Turismo y Comercio

 

 

 

 

 

 

Si la gente no tuviera las orejas forradas de pana Disfrutaría verdaderamente de la música.

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